OLOR A INCERTIDUMBRE

sábado, 6 de junio de 2009

El ídolo de la semana: El gordo y el flaco



El gordo y el flaco fue el nombre que se le puso en español al famoso dúo cómico Laurel & Hardy, formado por el actor inglés Stan Laurel (el flaco) y el actor estadounidense Oliver Hardy (el gordo). Su carrera como pareja se inició en el cine mudo, en la tercera década del Siglo XX, y se alargó hasta la segunda mitad de ese mismo siglo. Considerados como una de las mejores parejas cómicas del cine, consiguieron aunar sus diversos estilos de comedia en una sincronía casi perfecta.

El humor de Laurel y Hardy era por naturaleza Slapstick, un tipo de humor donde se exagera la violencia física, muy común en los dibujos animados. Una típica secuencia de ejemplo: la pareja está trabajando en la construcción de una casa, Hardy aguanta unos clavos en su boca, Laurel le da una palmada amistosa en la espalda y Hardy se traga los clavos. La mayor parte de sus películas siguieron un proceso que ellos llamaron ordeñar. Una idea simple es usada para enlazar varios situaciones o momentos cómicos (llamados gags en inglés). Muchas de sus películas generan todas sus secuencias alrededor de los problemas concretos de la pareja en una situación determinada. A partir de esa situación se construye toda la película.

En algunos casos sus películas bordan el surrealismo por sus componentes casi mágicos. Por ejemplo: Laurel chasquea el pulgar como si encendiera un mechero y de sus dedos sale una llama con la que enciende una pipa. Hardy, herido en su orgullo, intenta hacerlo también, y después de varias tentativas fallidas consigue encender sus dedos pero, a diferencia de Laurel, Hardy empieza a quemarse la mano y la intenta apagar entre gritos de dolor.

Una famosa rutina cómica era la conocida como tit-for-tat (esto por aquello) en sus peleas con un oponente. Al principio Laurel y Hardy empiezan a destrozar algún objeto muy querido por su enemigo mientras éste observa sin intención de defenderse. Cuando la pareja acaba su destrozo su enemigo, con calma, empieza a destrozar otro objeto querido por el dúo mientras ellos observan. Y así sucesivamente, primero unos y después el otro, se va intensificando el destrozo, hasta que al final todas las propiedades de los contendientes acaban en ruinas. Uno de los primeros ejemplos de este tipo de películas ya se ve en el clásico mudo de Laurel y Hardy Big Bussiness, cortometraje que fue incluido en la Biblioteca del Congreso en 1992.

Los personajes de Laurel y Hardy representan a dos tipos a menudo muy tontos, eternamente optimistas, casi valientes en su perpetua inocencia. Su humor es físico, pero su tendencia a sufrir todo tipo de accidentes queda compensada por su gran amistad, sus tiernas personalidades y su devoción el uno por el otro. Son dos niños adultos; un gordo y un flaco, cuya inocente forma de ver la vida les sitúa siempre a merced de "furiosos propietarios, pomposos ciudadanos, policías airados, mujeres dominantes y jefes apopléticos".


1 comentarios:

Avan dijo...

Madre mía, el flaco podía haber hecho tranquilamente de Nosferatu, película contemporánea.

Yo nací en los 80, para mi el gordo y el flaco siempre serán Bud Spencer y Terrence Hill, ejje